River al Mundo

Fútbol y tecnología

A vista de dron y con un joystick. Dirigiendo el partido como si jugásemos a la videoconsola, desde la grada y conectados telefónicamente con el banquillo para hacer ajustes tácticos.

Abajo, a pie de césped y pegados a las acciones de balón, otras voces que mantengan la intensidad y concentración del equipo. ¿Va a ser esa la manera en que los entrenadores vivan los partidos en el fútbol del futuro? ¿Nos movemos más hacia el técnico-analista o va a sobrevivir el entrenador-pasión?

Siempre me ha gustado jugar a imaginar lo que vendrá.

No creo que el fútbol se meta en distopías radicales a lo Black Mirror, pero los avances tecnológicos se han instalado en el deporte para mejorar los métodos de entrenamiento y perfeccionar los análisis.

Hay infinidad de posibilidades audiovisuales que le dan un aire nuevo a las rutinas de los futbolistas y, en consecuencia, nos lo está dando a los entrenadores. Se ha cambiado la pizarra por pantallas en los entrenamientos y convencemos del plan de partido a través de tabletas.

Cuando analizamos el encuentro desde la cámara táctica detectamos tantas cosas que, en el directo, ciegos por los duelos perdidos o las ocasiones falladas, no hemos sabido corregir, que nos torturamos buscando la manera de verlas ya, durante, mientras el juego está pasando. Por eso conectamos por auriculares al analista con el banquillo, para encontrar perspectiva y calma. ¿Pero por qué no sube el mismo entrenador?

Desde el área técnica no se tiene la mejor visión de lo que ocurre. En muchos estadios la barriga del mediocampo se come la banda contraria y se hace difícil comunicarse con las jugadoras alejadas, sobre todo en grandes escenarios. Estás tan a ras de suelo que cuesta leer cómo cruzan las estructuras de los dos equipos, dónde están los espacios, qué oportunidades hay que no estamos aprovechando. Irónicamente lo verá la afición antes que quien toma las decisiones. Sí que ves rostros, hueles la fatiga o la angustia, sufres esfuerzos que se entregan o se ahorran, sientes las emociones de las protagonistas. ¿Qué es lo importante? ¿Táctica o energía? Seguramente ambas. El arte está en leer qué pide el partido en cada momento.

Natalia Arroyo (El PAIS, de España)

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