River al Mundo

Gallardo: “El desafío de este año es totalmente mayor»

Marcelo Gallardo entrevista 2026

El 18 de enero, MG cumplió 50 años y brindó una entrevista en las redes oficiales del Club. RIVER AL MUNDO reproduce - en esta primera entrega del año 2026 - sus principales conceptos.

El 2025

“El tránsito del año pasado… No fue fácil, no solamente por no cumplir ninguno de los objetivos. Nos habíamos preparado para terminar de otra manera, claramente. El año fue muy largo, pero teníamos plantel como para asumirlo y para darle una responsabilidad mayor a nivel deportivo. No se dio así, por diferentes motivos: en el último trimestre nos pasaron un montón de cosas que lamentablemente en el fútbol suelen pasar. No esperas que te pase a vos: no estamos acostumbrados a perder tantos partidos seguidos, o no estamos acostumbrados a perder tantos partidos en tan poco tiempo, y terminó siendo un año de frustración deportiva, claramente, donde nos costó cerrar el año, nos costó… Hasta en un momento decía ‘este año tiene que terminar’, ¿por qué? Y por un montón de cosas que nos pasaron por las que no pudimos dar ese paso adelante. Y sí, cometimos errores, no fuimos lo que podíamos haber sido y sin embargo también deja muchas enseñanzas”, empezó a analizar Gallardo.

APRENDIZAJE EN LA ADVERSIDAD

“Creo que las lecciones las vas aprendiendo cuando te van pasando cosas que no te salen como vos las pensabas o deseabas, y eso no te tiene que forzar a tirar la toalla o a empezar a descreer de tus convicciones, de tu claridad o visión para seguir adelante. A mí particularmente esto me dejó mucha enseñanza, lejos está de frustrarme: pero en mi posición de entrenador y gestor principal del fútbol del club me deja una enseñanza para decir que no está mal reconocer que hubo errores, que nos equivocamos, no te hace menos bueno ni menos malo, simplemente hay que aceptarlo y tener la claridad de que las cosas pasaron y que hay que intentar fortalecerse para insistir. Yo no descreo de mí, nunca dejé de creer en mis posibilidades, en mi profesionalismo, pero tienes que saber convivir cuando las cosas no salen, porque todos convivimos muy gratamente cuando las cosas van bien, cuando ganamos, ahí todos somos buenos para convivir, pero cuando las cosas no salen como queremos ahí empezamos a ver ciertas miserias, empezamos a mostrarnos de manera miserable y para mí eso también tiene aprendizaje, eso también te humaniza, para no decir ‘yo no es que no puedo perder, yo puedo perder’. Todos podemos perder”, fue un paso más allá.

Marcelo Gallardo pensativo

SALIR ADELANTE

“El tema es cómo nos recomponemos ante eso, si seguimos siendo miserables o dejamos que la valoración externa que se genera a través de lo negativo te empiece a penetrar y te haga confundir, para decir ‘ah, no soy tan bueno’ o ‘no era tan bueno’. No: a mí eso no me molesta, eso a mí no me genera ninguna preocupación, el cómo se juzga cuando estás en una situación inestable. Lo demás es reconocer, para adentro, expresarlo también para afuera si es necesario y seguir la marcha. Y en eso está la recomposición: cuando terminó el año dije bueno, ‘listo, terminó este año, basta, ya está (aplaude), se acabó, nos volvemos a enfocar’. Yo sentía que había que terminarlo, reenergizarse y volver a atacar. Bueno, así me siento yo”.

MOMENTOS DIFICILES

El Muñeco asume también que tuvo un 2025 en el que atravesó “situaciones personales difíciles”. “Pero ya está, ya me recuperé, estoy bien, lúcido, contento, feliz y agradecido”, continuó ya dando pie a la gratitud que sintió por la gente (y contesta a una interpretación que cree malintencionada sobre su frase en la que dijo que en la derrota no aparecían los abrazos: “¡¿Cómo no voy a ser agradecido con la gente?! ¿Cómo no voy a devolverle ese gesto que tienen conmigo?”), acaso el único motivo por el cual se reconoció a River el año pasado.

 “El fútbol no está ajeno a eso, nosotros tenemos que saber qué les pasa a los futbolistas, a la gente que trabaja conmigo, y no está mal que ellos sepan qué me pasa a mí, porque si no vos sos el que está solo “Antes por ahí no lo decía, ahora sí: no tengo buenos días y por ahí llego al vestuario y digo ‘muchachos no tengo un buen día, pero ya lo voy a sacar adelante’. Y eso rompe una estructura, rompe con una imagen del tipo fuerte. Y no está mal. Entendí en este recorrido que uno puede gestionar no solo desde la disciplina y la exigencia sino también desde lo humano, porque es así: en los grupos humanos que generalmente terminan siendo exitosos todos estamos en la misma sintonía y nos mostramos tal cual somos, cada uno en su lugar, pero vamos todos juntos, sufrimos entre todos y nos alegramos entre todos”, y tiene que abrazar a todos, ¿y a vos quién te abraza? Entonces no está mal, además a mí se me nota, soy muy gestual, no puedo disimular. Ahora si me quieren ver sonriendo en un partido… A veces mi hijo más chiquito me dice ‘papá, pero estás enojado’. No, no estoy enojado: le tenés que explicar que en un partido tenés tensión, hay momentos en los que la tensión te lleva a tener cara de culo y eso no significa que tenés que estar enojado. Vivimos así, qué querés, ¿que esté sonriendo en el banco? Eso no va a suceder ni que a los 15 minutos estemos ganando 15 a 0”.

Marcelo Gallardo en partido

LOS NUEVOS

«La formación de nuevos referentes a veces se da de manera natural y otras el entrenador incide para que eso suceda. Hay jugadores que tienen experiencia para ir asimilando ese rol, no impostado porque a mí no me gusta que sea impostado, no exigido, porque si no es natural no tiene sentido, pero sí donde se advierte que son una referencia para los demás, para los más jóvenes, para los que van llegando y en eso tenemos una línea de chicos que han nacido en el club, que se han formado acá, que han jugado en la selección, en Europa, caso de Montiel, Martínez Quarta, Pezzella, seguimos teniendo a Armani, Juanfer que tiene un liderazgo futbolístico natural, ellos van agarrando la posta y asumiendo un rol más protagónico» agrega el DT.

EL 2026

Con la obsesión de que en este año su River represente a la gente y a sus propias ideas, Gallardo trabaja para que el brindis de fin de año haya sido un punto y aparte y no parte de un mismo párrafo, porque “podés ganar o perder, pero no podés no tener un estilo”.

«Para mí es un desafío mayor y desde ese lugar se los quiero transmitir, que estemos todos unidos, incondicionalmente, más allá de todo que no tengo duda de que vamos a volver a revitalizarnos», concluye Gallardo.

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