River al Mundo

Después de la noche más oscura

jugadores de River festejando su triunfo en Banfield

"Aunque nadie puede volver atrás y hacer un nuevo comienzo, cualquiera puede empezar hoy un nuevo final".
M. R.*

  El fútbol, como la vida, tiene puntos de inflexión. Hay momentos en los que algo cambia, aunque todavía no se pueda saber hasta dónde llegará ese cambio. Y River parece haber encontrado, en Banfield, una primera señal después de tocar fondo.

Quizás ese fondo haya estado el miércoles, en la eliminación de la Copa Sudamericana. Quizás haya sido el punto exacto en el que una temporada muy mala, un funcionamiento que nunca terminó de encontrar respuestas y la salida de un segundo entrenador en un mismo año obligaron a mirar hacia adelante.

Ayer, en Banfield, apareció otra imagen.

Galván, Correa y Driussi festejan el primer gol de River ante Banfield

Galván, Correa y Driussi festejan el primer gol de River ante Banfield.

River ganó, pero lo más importante estuvo en cómo jugó. Hubo sociedades, líneas más juntas, jugadores importantes más cerca entre sí, circulación de primera, intensidad y, fundamentalmente, una sensación que hacía tiempo no aparecía: la de un equipo que sabía qué quería hacer con la pelota.

Y en el banco estuvo Leo Ponzio.

El hombre de la casa transmitió tranquilidad. No buscó inventar soluciones, no se apartó de la lógica del partido y tomó decisiones serenas. Los cambios llegaron en el momento indicado. Su calma pareció contagiar al equipo.

Del otro lado estuvo la gente. Miles de hinchas de River alentaron durante los 90 minutos y celebraron cada gol como si fuera mucho más que un gol. Los abrazos entre titulares y suplentes también fueron una señal: había entusiasmo, compromiso y ganas de salir adelante.

la gente de River copó la tribuna visitante en Banfield

la gente de River copó la tribuna visitante en Banfield.

La apuesta de Stefano Di Carlo por Ponzio fue arriesgada, riesgo que no todos los lideres se animan a tomar, pero el primer resultado fue contundente: River mostró otra cara.

Ahora hay una semana para trabajar, para que Ponzio pueda desarrollar sus ideas y para preparar el próximo partido ante los mendocinos. No alcanza una victoria para borrar un semestre. Pero sí puede alcanzar para modificar un estado de ánimo, recuperar certezas y abrir un camino.

Porque después de las noches más oscuras llega inevitablemente el amanecer. Y quizás River haya atravesado, el miércoles, la última hora de esa noche. Que así sea.

* Mary Robinson es una política, abogada y diplomática irlandesa, reconocida por haber sido la primera mujer en ocupar la presidencia de Irlanda entre 1990 y 1997.

Orlando Di Pino

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