River anunció la incorporación del ejecutivo español Pablo Longoria como nuevo director deportivo de la institución.
Longoria, con 40 años y 18 de experiencia en el fútbol europeo de alto nivel, asume la coordinación de todas las áreas del fútbol del club. Supervisará desde el plantel profesional hasta las divisiones formativas, con dependencia directa del presidente Stefano Di Carlo y del secretario técnico Enzo Francescoli.
Di Carlo estaba en la búsqueda de una pieza fundamental para el futuro de la institución y después de varios días de negociaciones; en las últimas horas se confirmó que Pablo Longoria será el Director Deportivo, rol en el que tendrá funciones que serán vitales.
Pablo Longorio viene de ser el mandamás de Olympique de Marsella y trabajó durante un largo tiempo con varios clubes europeos, como Newcastle, Atalanta, Juventus y Valencia.
Con una experiencia de sobra y una mentalidad que supo darle rédito, mayormente en Francia, intentará implementar su idea en Núñez con tareas importantes. Al asumir, será el nexo principal y reportará directamente a Di Carlo y a Enzo Francescoli.
Su principal función dentro de la estructura del CARP será estar a cargo tanto del plantel profesional como del proyecto infanto-juvenil.
En primera instancia, buscará profesionalizar todas las áreas con equipos multidisciplinarios, además de potenciar la captación y scouting, liderar los mercados de pases, incorporar ciencia y análisis de datos y unificar un modelo de juego en todas las categorías.
Su foco estará puesto en la búsqueda constante de refuerzos, encabezar las negociaciones, estar detrás de cada uno de los contratos y de la planificación diaria para potenciar a un River que busca dar el salto mundial a través de su contratación.
Pablo Longoria, nuevo Director Deportivo de River Plate
La trayectoria de Pablo Longoria
Su primera oportunidad dentro de la estructura de los clubes profesionales la tuvo en 2007, cuando Newcastle le ofreció un lugar como scouter. Años más tarde pasó a ser director de ojeo en Recreativo de Huelva, luego fue captador de juveniles en Atalanta y Sassuolo, se convirtió en jefe de scouting en Juventus, fue director deportivo en Valencia (volvió a la Champions League y ganó la Copa del Rey) y, finalmente, presidente de Olympique Marsella con apenas 33 años.
Longoria x Longoria
“Creo que el fútbol está en constante transformación y lo más importante es anticiparse a los ciclos de evolución. Los clubes que han tenido éxito son los que han establecido un proyecto viable a largo plazo, con una identidad sólida”, señaló Longoría hace algunos años.
“He trabajado en muchos clubes y me he dado cuenta de que cada uno de ellos es muy diferente. Las ideas aplicadas en uno pueden no ser adecuadas en otro. Hay que tratar de entender la historia y la identidad del club. Los clubes de fútbol tienen un corazón y un alma. Hay un sentimiento único que se transmite de generación en generación”, expresó Longoria, un hombre que pasó por ocho clubes, tres ligas y cuatro roles distintos a lo largo de su carrera.
«Hay que entender los valores para gestionar un club de fútbol. No se puede crear un proyecto sin respetar la identidad del club. Puedes tener buenos resultados a corto plazo, pero para construir un proyecto a largo plazo, especialmente en un club con aficionados apasionados, debes adoptar los valores que han definido a ese club. Creo que es importante dar una identidad al club y hacer que los aficionados se sientan parte de este proyecto», añadió.
La llegada de Longoria a River renueva expectativas de crecimiento deportivo.
Más allá de su destacado currículum, su primera experiencia en Sudamérica será un verdadero desafío para él, ya que tendrá que familiarizarse rápidamente con la «historia y la identidad» de uno de los clubes más grandes del continente y del mundo, que tiene una idiosincrasia marcada, exige resultados constantemente y que viene de dejar atrás una crisis futbolística que se llevó puesto al entrenador más laureado de la historia de la institución.
Además, su rol estará limitado y no tendrá tanta libertad como sí la pudo haber tenido durante sus dos etapas anteriores en Valencia y Marsella. Ahora deberá tener la hidalguía necesaria para comprender cuáles son los límites de su tarea y a quienes les debe responder.
“Lo que más me gusta del fútbol está contenido en estos valores: el orden, la excelencia, la disciplina y la cultura del trabajo duro», explicó el asturiano. Estos valores son muy similares a los que destacó Stefano Di Carlo cuando ganó las elecciones en noviembre del año pasado y seguramente fueron tenidos en cuenta a la hora de tomar la decisión de decantarse por él para ejercer el rol de director deportivo.
Lo cierto es que River continúa innovando en materia de gestión y posa sus ojos en modelos europeos, tal y como hizo para la ampliación del Monumental y para el posible acuerdo institucional con Chelsea y la confirmada pretemporada de junio en el verano español.
Será todo un desafío para Longoria extrapolar su experiencia a un fútbol tan exigente y particular como el argentino y, sobre todo, a un club que exige resultados inmediatos.
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